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MARCELA BANDE - ABOGADA - PELLEGRINI 489 BIS SAN NICOLÁS

La Unión Convivencial en el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación


Las relaciones de hecho o concubinato, denominadas Uniones Convivenciales en el Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, en vigencia a partir del 1 de agosto del año 2015, fueron  reconocidas por ésta ley otorgándoles  a sus integrantes un nuevo rango legal y efectos jurídicos y patrimoniales importantes. Ahora bien, ¿qué se entiende por Unión Convivencial? De acuerdo al artículo 509 es "la unión basada en relaciones afectivas de carácter singular, pública, notoria, estable y permanente de dos personas que conviven y comparten un proyecto de vida común, sean del mismo o de diferente sexo".  El plazo mínimo de unión debe ser de por lo menos 2 años.
Dentro de las novedades que trae el nuevo código, hoy los convivientes tienen la posibilidad de registrar su unión en el Registro Civil (no es obligatoria). Las convivencias que no se registran y que cumplen todos los requisitos mencionados pueden ser reconocidas como tales y generar los efectos jurídicos pertinentes a pesar de su falta de registración, si prueban todos los recaudos por otros medios. La registración no es un requisito para la existencia o configuración de las convivencias, sino para facilitar su prueba y, en algún caso, para oponibilidad a los terceros. De lo que se deduce, que la inscripción, es a los fines "declarativos", y no constitutivos. Cabe aclarar además, que la Unión Convivencial, no causa estado, es decir no modifica el estado civil. También dicho código incorpora en los arts 513 a 517 la posibilidad de establecer pactos de convivencia, es decir, acuerdos entre los convivientes destinados a regular entre otros aspectos, los relativos a la unión y cese, por lo que reconoce un nuevo estatuto a las parejas no casadas y las equipara en algunos derechos con el matrimonio. Los pactos de convivencia pueden regular, entre otras cuestiones: a) la contribución a las cargas del hogar durante la vida en común; b) la atribución del hogar común, en caso de ruptura; c) la división de los bienes obtenidos por el esfuerzo común, en caso de ruptura de la convivencia. Estos pactos pueden ser modificados tantas veces lo quieran los convivientes, y si o si deben inscribirse para que tengan validez y además puedan ser invocados ante terceras personas. Pero en el caso de que los convivientes no realicen pacto alguno, cada integrante administra y dispone libremente de los bienes de su titularidad.
Por otra parte, ésta ley madre viene también a solucionar, frente al cese o ruptura de esa práctica, los frecuentes conflictos en la distribución de los bienes comunes entre sus miembros, con efectos patrimoniales generalmente nocivos sobre uno de ellos y sus descendientes menores o incapaces, inspirados en el principio de libertad y autonomía personal y en las nociones de solidaridad y responsabilidad familiar. Así es que el mismo introduce la figura de la compensación económica para cuando el quiebre de una unión convivencial provoca en uno de los convivientes un desequilibrio económico que se evidencia en un empeoramiento de su situación patrimonial con causa adecuada en la ruptura, y para remediar en parte ese estado de menoscabo en la persona y las posibilidades frustradas en cabeza de uno de los convivientes, el nuevo Código introduce esta figura de la compensación económica, la que puede consistir en una prestación única o una renta por tiempo determinado. Puede pagarse con dinero, con el usufructo de determinados bienes o de cualquier modo que las partes decidan, o en su caso, por decisión judicial. El código incorpora la protección de la vivienda familiar, e indica que puede ser atribuido a uno de los convivientes si: tiene a su cargo el cuidado de hijos menores de edad o discapacitados, o si el conviviente acredita la extrema necesidad de una vivienda y la imposibilidad de procurársela de forma inmediata, pero el plazo máximo de atribución de la vivienda es de dos años contados desde el cese de la convivencia. En el caso de muerte de uno de los convivientes, se otorga al sobreviviente el derecho de habitación gratuito del hogar que compartían por un plazo de dos años. Los convivientes no son herederos previstos por la ley, por lo tanto sólo podrán ser herederos si lo dejan establecido en testamento.

Bande Marcela
Abogada. T. XII - F. 21
Civil y Comercial, Familia,
Laboral, Previsional.
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