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DR: WALTER MASCHERINI - OFTALMÓLOGO - MAT: 64475

Screening recién nacido y controles posteriores en el niño


El objetivo primordial de un programa de examen visual es la detección precoz (por debajo de los 4 años) de la ambliopía y los factores ambliogénicos tales como el estrabismo, la anisometropía, de otros defectos refractivos graves, y las cataratas.
La ambliopía permanente y el estrabismo pueden conducir a restricciones futuras de tipo educativo y laboral. Además, aumenta el riesgo de ceguera si se produce una pérdida de visión en el ojo sano.
Es preciso detectar los problemas oculares severos en el recién nacido y el lactante (microftalmía, cataratas, glaucoma, aniridia, retinoblastoma, etc.), ya que pueden dejar secuelas permanentes.
A partir de la detección, se efectuará un tratamiento precoz y, si éste no es posible, una rehabilitación o educación adecuada. Desde el período neonatal, según el lactante se expone a estímulos visuales, el sistema visual madura, lo que conlleva una progresión en la agudeza visual y en la estereopsis, desarrollándose la fusión binocular, mejora el enfoque a diferentes distancias (acomodación) y el control de los movimientos oculares. Por experimentos realizados con animales se sabe que si no existe el estímulo visual, se produce una afectación de las neuronas de la corteza del área visual del ojo, en que se interrumpen los estímulos. Todo cuanto interfiera con el proceso de aprendizaje visual del cerebro provocará ambliopía. La ambliopía puede prevenirse. Sólo se presenta durante la infancia y sólo puede tratarse efectivamente durante este período. Cuanto más temprana y prolongada sea la interferencia con la visión,tanto más profunda será la ambliopía.Por lo tanto, el éxito en el tratamiento depende del diagnóstico temprano. En el niño en etapa preverbal y en período preescolar es fundamental el descubrimiento de la ambliopía y de los problemas oculares ambliogénicos, especialmente el estrabismo y la anisometropía. Los resultados del tratamiento en cuanto a la visión final del ojo son excelentes en ambos casos si éste se empieza antes de los 3 años, buenos antes de los 6, pobres a partir de esta edad y nulos a partir de los 9 años.
 La hipermetropía en la infancia es fisiológica. La gran capacidad de acomodación del ojo de los niños permite el enfoque correcto y la visión clara en la mayoría de los casos. Generalmente, la hipermetropía disminuye paulatinamente con el crecimiento, aunque hay excepciones. Se ha encontrado que hasta los 7 años de edad la hipermetropía puede no variar e incluso aumentar. La miopía suele incrementarse de manera intermitente hasta los 25 años, edad en la que se suele estabilizar en la mayoría de los miopes. La acomodación no puede compensarla. En los escolares deben explorarse los defectos de refracción si se sospecha que disminuyen el rendimiento del niño o producen síntomas.
PREVALENCIA
La ambliopía es la causa más común de pérdida de visión prevenible en los países desarrollados y se produce en cerca del 2-5% de la población general. El estrabismo (más del 75% convergente o esotropía) afecta, aproximadamente, al 3-6% de la población, un 30-50% de la cual desarrollará ambliopía. La prevalencia combinada de ambos procesos es del 5% de la población. Aproximadamente el 20% de los niños padecen defectos de refracción. La ceguera total a los colores (daltonismo) es excepcional. Lo más frecuente son los defectos parciales. El daltonismo generalmente es hereditario y afecta casi exclusivamente a los varones. La frecuencia de las alteraciones de la visión cromática no llega al 1% de los varones.
SCREENING
Se recogerán en la historia clínica los antecedentes de enfermedades oculares o tratamientos previos. Se recogerán también los antecedentes familiares de patología oftalmológica en la infancia ya que la ambliopía recurre con frecuencia. Son factores de riesgo oftalmológico la historia familiar de alteraciones oculares, las enfermedades metabólicas y genéticas, las malformaciones craneales, la craneoestenosis, la infección congénita-perinatal, la hidrocefalia, la prematuridad, la deficiencia mental y la parálisis cerebral. La exploración de los ojos en el neonato y el lactante permite detectar alteraciones del tamaño ocular, del tamaño, forma y transparencia de la córnea, la presencia de cataratas y de luxación del cristalino, leucocoria, epifora con o sin fotofobia, aniridia, coloboma de iris y ptosis palpebral. Se explorará la movilidad ocular, el reflejo fotomotor y la presencia de reflejo retiniano de color rojo. Se hará una valoración clínica de la ausencia de nistagmo y de la capacidad de fijación y de seguimiento mono y binocular a partir de los 3 meses. En los lactantes menores de 6 meses se explorará de cerca con linterna o con el rostro humano. En los mayores de 6 meses se explorará de cerca y de lejos con juguetes iluminados e imágenes o juguetes en movimiento (precisan acomodación); estos juguetes no deben de ser sonoros, ya que un lactante con defectos visuales puede aparentar el seguimiento de dicho objeto a través del oído. Además de la exploración deben incluirse preguntas acerca del comportamiento visual y sobre la sospecha familiar de alteraciones de la visión en los controles de salud.
También deben incluirse en los controles de salud preguntas a los padres sobre el comportamiento visual de sus hijos, como por ejemplo: "¿les parece que su hijo ve bien?", "¿mantiene los objetos demasiado cerca de la cara cuando intenta enfocar?", "¿tuerce los ojos?". Los padres no suelen equivocarse cuando sospechan anomalías visuales en sus hijos.
 Desarrollo del comportamiento visual normal.
1º mes Observa la cara de su madre. Mira un objeto oscilante 90º.
2º. mes Sigue a una persona que se mueve. Sigue un objeto móvil 90º.
3º mes fija-converge-enfoca. sigue un objeto móvil 180º. 3-6 meses Se mira la mano.
4º mes Sonríe a su imagen en el espejo.
7º mes Toca su imagen en el espejo.
9º mes Se asoma para ver un objeto
A parte de los controles de screening de recién nacido también debe explorarse la agudeza visual a partir de los 3 años, inexcusablemente entre los 4 y 5 años mediante pruebas oftalmológicas adecuadas para tal edad.
Consulte a su médico especialista en oftalmología una vez al año.
Definiciones de la terminología
 Acomodación: Proceso mediante el cual el cristalino se vuelve más convexo para enfocar objetos cercanos. Está asociada a la convergencia.
Ambliopía: Reducción de la visión por falta de estimulación visual adecuada durante el período crítico de desarrollo visual.
 Anisometropía: Diferencia significativa entre los errores de refracción de ambos ojos.
Astigmatismo: Diferencias en la potencia de refracción de los diferentes meridianos de ojo. Si es significativa, produce visión borrosa.
Convergencia: Dirección de ambos ojos hacia dentro para evitar la diplopia en la visión de objetos cercanos.
Daltonismo: Ceguera total a los colores.
 Diplopia: Visión doble. Discromatopsias Alteraciones de la visión de los colores. Estrabismo Ojos mal alineados.
 Foria: Desviación ocular latente controlada por la fusión. Fusión Capacidad del cerebro para percibir una sola imagen tridimensional a partir de las percibidas por ambos ojos.
Hipermetropía: La imagen de los objetos se forma detrás de la retina con el ojo en situación de reposo (sin acomodación).
Leucocoria: Reflejo pupilar blanco.
 Miopía: La imagen de los objetos lejanos se forma delante de la retina. Da problemas en la visión de lejos (cortos de vista).

 Dr: Walter Mascherini
Oftalmólogo
Mat: 64475